Hechizos de amor y Amarres

Blog sobre Magia Blanca y embrujos

 

Lo que va a necesitar

Para la realización de este hechizo, es importante que se haga en un horario nocturno, preferentemente en un día que no sea lluvioso, sino que haya una luna radiante.

Recuerde que en los horarios nocturnos, hacen que la conciencia se conecte con la presencia de otras personas. En estos momentos, las energías son distintas y son ideales para realizar este hechizo de amor.

Debe ubicar un sitio, en donde haya pastizal o pasto, donde haya buena tierra.

Si tiene la posibilidad de dirigirse a una zona de campo, será ideal para la realización de este hechizo. Recuerde que en estas zonas, las energías también son distintas, ya que están alejadas de la ciudad.  Para este conjuro, es necesario que se visualice primero la luna, ya que las energías de esta son ideales para el amor. Luego debe conseguir una vela y alguna pertenencia de su amado.

 

Lo que debe hacer:

 

La persona que realice el hechizo, debe tomar la vela y el objeto de pertenencia de la persona, deberá sentarse en la tierra y ubicar la vela en la tierra.  Deberá mirar primero la luna, y llenarse de su energía.  Luego se debe prender la vela mientras con la otra mano tendrá el objeto de pertenencia de la persona a conquistar. Debe mirar la llama de la vela, y pensar en positivo, así su conciencia se abrirá.  El hechizo estará terminado cuando la vela se apague. Cuando esto suceda, deberá ubicar el objeto personal de la persona toda la noche sobre la tierra, y a la mañana siguiente retirarlo.

 

 

 

 

Este hechizo, debe hacerse en los primeros días del mes, iniciándolo un lunes y usando 9 velas de color rojo, durante 9 días (una por día).

Debe escribir el nombre de la persona que quiere atraer en la vela. Luego debe llenarla con aceite de almendras, porque esto hará que desaparezcan cualquier energía amorosa de otras personas.

Prenda la vela y diga: “Tu vienes a mi (nombre del amado), y te entregas a esta petición. Siente el calor de la pasión que va a renacer entre nosotros. Nuestros corazones se unirán y originaran un amor eterno”.
Luego de realizar esto, la vela se debe quema sola de a poco, y los residuos que queden, se deben guardar en un bolsa. Una vez que pasen los 9 días, tírelos en la puerta de la casa de la persona que quiere conquistar. Si no tiene la posibilidad, póngalo debajo de su cama. Cuando haya hecho esto, la persona quedara totalmente encantada y entonces comenzara a surgir el amor.




En la mayoría de las culturas, las brujas, hechiceros, médicos brujos y otras personas que poseen la facultad de lanzar hechizos mágicos, pueden hacerlo de una manera beneficiosa o perjudicial hacía un tercero. Los hechizos son emitidos para satisfacer las necesidades de un individuo o un grupo de personas. Los amarres pueden ser emitidos por un individuo o un grupo, como una bruja solitaria o un conjunto de brujas.


El código de ética establecido en el Wiccan Reed prohíbe la realización de maldiciones por medio de brujería. También dentro de este grupo, existe una división sobre la aceptabilidad de obligar a terceros por medio de hechizos.


En general las palabras utilizadas para la realización de un conjuro para lanzar un hechizo son espontáneas y poco a poco se integran para servir al propósito que se busca. La búsqueda de palabras que riman unidas en versos ayudan a crear ritmo en el amarre y eso aumenta el fluido de energía. Si bien muchos hechizos y encantos eficaces se pueden encontrar en libros sobre brujería y magia popular, la mayoría de los brujos y magos creen que los más poderosos son los que se realizan con trabajo desde el corazón. Ellos saben bien que la simple recitación de un amarre o encanto no siempre es suficiente para emitir correctamente un hechizo.


Sumándose a estos pensamientos, muchos hechiceros creen que las palabras del hechizo no son tan importantes como sus intenciones. Esto supone que durante la ceremonia mágica, el foco de una intensa concentración debe ser el momento en que se alcanza el objetivo planteado, visualizar ese ideal y creer plenamente que será conseguido. Cuando la energía psíquica ha llegó a su nivel más alto, es liberada y dirigida hacia el objetivo. Una limpieza psíquica concluye el ritual, así se cierra el hechizo, esto es para desterrar cualquier resto de energía psíquica. Se les debe agradecer a las deidades y fuerzas de los elementos que se invocaron como cierre final del amarre.