Hechizos de amor y Amarres

Blog sobre Magia Blanca y embrujos

Amigos hoy quiero compartir este hechizo especial para congelar a tu enemigo. Pues te preguntarás en que consiste este hechizo. Te lo diré, no se trata de congelar a la persona en si; sino que para realizar este hechizo deberás proceder de la siguiente manera:

Tomarás el nombre de la persona, ya sea jurídica, amante, vecino molesto, personas violentas, etc. y lo escribirás en un papel, lo doblarás bien pequeño y lo colocarás en un vaso con agua y lo colocarás dentro refrigerador y lo dejaras ahí, hasta que dejen de molestarte. ¡Este hechizo es muy eficaz, pruébenlo, funciona!

 

Lo que va a precisar:

 

1 vela roja

3 hebras de hilo de un color similar al de su amado

1 botella de aceite de rosa

1 pedazo de papel

 

Lo que debe hacer:

 

Este conjuro debe realizarse a final de semana a las 12 de la noche, porque lo que hace es que tenga más efecto sobre la persona que quiere enamorar. Es un hechizo ideal para que pueda atraer a un novio o incluso un marido, que dejaron de prestarle la atención que usted desea.

 

Lo primero que debe hacer  atarle los hilos que sean de un color similar al pelo de su amado. Luego debe agarrar la vela y visualizar muy bien a la persona que desee atraer. Piense como esa persona viene hacia usted y le brinda todo su amor. Unte todo el aceite en sus dedos y páselo por toda la vela. Imagine que la vela representa a su amante.

 

Mas tarde, encienda la vela y diga una oración como:

 

“el amor es real, el deseo sin fin, deseo que estés conmigo nuevamente y que seamos felices como antes”

 

 Luego anote el nombre de su amor tres veces y queme los trozos de papel, mientras piensa en la anterior frase. Luego apague la vela.

 

Lo que necesita:

 

Agua (que debe ser juntada una noche de luna llena)

Dos fotos (de las dos personas que se desean juntar)

Una vela de color verde

Un bowl

 

Lo que debe hacer:

 

Este hechizo debes ser realizado una noche de luna llena, porque así podrá ver todos los efectos.

 

Póngale el agua a las dos fotos (como un spray), no debe echarle mucho, sino de una manera sutil. Una vez que realizo esto, debe ubicar la vela de color verde dentro del bowl. Luego debe poner toda el agua que le sobro sobre el cuenco, hasta llenarlo y posteriormente prender la vela.  Lo que debe lograr es que en el reflejo que se crea entre el agua y la vela, refleje las fotos. Mas tarde, debe pensar e imaginarse que su amado llega, y se reencuentran. Debe decir las siguientes palabras mientras lo piensa: “Con esta agua bendita, mi amado, acércate a mi, como el río que llega al mar. Aquí te estaré esperando, y te da todo el amor que te mereces. Dentro de tu alma, sentirás el sentimiento de querer estar juntos. Deja que la vela se consuma toda y espera los maravillosos resultados.




En la mayoría de las culturas, las brujas, hechiceros, médicos brujos y otras personas que poseen la facultad de lanzar hechizos mágicos, pueden hacerlo de una manera beneficiosa o perjudicial hacía un tercero. Los hechizos son emitidos para satisfacer las necesidades de un individuo o un grupo de personas. Los amarres pueden ser emitidos por un individuo o un grupo, como una bruja solitaria o un conjunto de brujas.


El código de ética establecido en el Wiccan Reed prohíbe la realización de maldiciones por medio de brujería. También dentro de este grupo, existe una división sobre la aceptabilidad de obligar a terceros por medio de hechizos.


En general las palabras utilizadas para la realización de un conjuro para lanzar un hechizo son espontáneas y poco a poco se integran para servir al propósito que se busca. La búsqueda de palabras que riman unidas en versos ayudan a crear ritmo en el amarre y eso aumenta el fluido de energía. Si bien muchos hechizos y encantos eficaces se pueden encontrar en libros sobre brujería y magia popular, la mayoría de los brujos y magos creen que los más poderosos son los que se realizan con trabajo desde el corazón. Ellos saben bien que la simple recitación de un amarre o encanto no siempre es suficiente para emitir correctamente un hechizo.


Sumándose a estos pensamientos, muchos hechiceros creen que las palabras del hechizo no son tan importantes como sus intenciones. Esto supone que durante la ceremonia mágica, el foco de una intensa concentración debe ser el momento en que se alcanza el objetivo planteado, visualizar ese ideal y creer plenamente que será conseguido. Cuando la energía psíquica ha llegó a su nivel más alto, es liberada y dirigida hacia el objetivo. Una limpieza psíquica concluye el ritual, así se cierra el hechizo, esto es para desterrar cualquier resto de energía psíquica. Se les debe agradecer a las deidades y fuerzas de los elementos que se invocaron como cierre final del amarre.




Estructura de un hechizo:


Un acto de magia blanca, por supuesto requiere de un mago, hechicero, brujo o bruja, que se preste a la realización de un hechizo o amarre en un ritual. Este trabajo consiste en deletrear palabras de conjuro (a veces llamada encantos, endulzamientos o runas). El ritual también lleva aparejado un conjunto de acciones físicas que se realizan mientras el hechizo está siendo recitado. Por ejemplo, los antiguos egipcios creían que para lograr el resultado deseado, las palabras eran tan poderosas como las acciones corporales que ellos realizaban al pronunciarlas. Ciertas palabras y nombres en potencia son esenciales en la magia egipcia y debían ser pronunciadas correctamente y con la entonación adecuada. El Tetragrammaton es el último nombre en el poder en la magia ceremonial del oeste.


Un hechizo de fundición ritual implica la concentración de poder (cono de poder) a través de la combinación de visualizaciones, conjuros (declaración de la meta), la petición a las deidades y la proyección de la voluntad. Se cree que el éxito del hechizo o amarre se basa en el planteó y la habilidad con la que se centra y proyecta el poder. Todas estas capacidades del hechicero o hechicera son una pieza fundamental del encantamiento. Mientras se recitan los hechizos, se pueden utilizar diversos elementos que ayudan a su funcionamiento, instrumentos rituales, como muñecos, cuerdas, velas y los recortes de uñas; Ellos refuerzan en algunos casos a los cantos, canciones, bailes o movimientos que se están realizando.




El folklore o los testimonios escritos dicen que el acto de magia o adivinación, se destina a crear o cambiar un determinado curso de los acontecimientos. La creencia en hechizos y su empleo se remonta a la antigüedad. Los Hechizos, amarres o endulzamientos se han convertido en parte integrante de distintas creencias religiosas y prácticas mágicas. Sus métodos varían en consecuencia de una cultura a otra, pero todos los hechizos tienen su centro en una actividad ritual.


Los Hechizos están estrechamente relacionadas con las oraciones, en el sentido de que ambos son un medio de solicitudes dirigidas a una deidad o deidades para un resultado deseado, y que requieren la visualización de la meta, declaración de voluntad y movimientos o posiciones corporales especiales, tales como bajar la cabeza, el plegado o unión de las manos, o cerrar los ojos, etc


Un Hechizo también están estrechamente relacionado con los diversos métodos de emplear los poderes de la mente, como la “visualización creativa”, “positivismo” e “imágenes positivas”. Estos métodos ayudan a dirigir el hechizo para hacer hincapié en la imagen mental para que se dirija hacía un objetivo claro. La persona reitera su intención de lograr ese objetivo particular y lo combina con la proyección de su voluntad y la invocación espíritus, dioses o fuerzas divinas para tener ayuda.


Existen varios tipos de hechizos. Algunas son beneficiosos, mientras que otros son perjudiciales. Algunos dicen que pueden ser trabajados por el hombre y la bestia por igual. Sus efectos son ilimitados entre ellos la curación, el amor, éxito, dinero, fertilidad, longevidad, la protección contra los desastres, las enfermedades, la desgracia y el mal, exorcismo de fantasmas y espíritus, la victoria en la guerra, la verdad en la adivinación, la meteorología y control del cumplimiento hazañas sobrenaturales. Cuando realiza hechizos contra los enemigos pueden ser utilizados para lograr la enfermedad, la destrucción, la pérdida del amor, impotencia, pérdida de propiedad, el fracaso e incluso la muerte.


Una persona puede emitir un hechizo para sí mismo, o dirigirlo hacia otra persona. Un hechizo positivo llama una bendición. Un hechizo negativo conocido habitualmente como una maldición. Términos antiguos para definir un hechizo son brujería y encantamientos.


Un hechizo vinculante es realizado con la intención de impedir un daño o desastre, o para detener a alguien en la realización de un acto particular, como un asesinato o violación, o algo tan inofensivo como la difusión de chismes.

amarres de amor

La “magia”, es una clase de Ocultismo. Por medio de la adivinación se intenta “predecir el futuro”, por medio de la Magia se trata de “cambiar” el presente y el futuro de las personas, y de la naturaleza: Sanar a los enfermos, dañar a un enemigo, cambiar el tiempo…, intenta manipular la naturaleza e incluso los espíritus, por medio de hechizos, rituales, embrujos, amarres, encantos y oraciones.

Clases de Magia:

Personal:

1 - Magia Blanca, magia Negra, Espiritismo,
2 - Brujería, brujerías medicinales o Wicca,
3 - Satanismo, Misa Negra.

Una de las diferencias entre este tipo de magia es el lugar en el que se realizan, la magia regular, tiene una clientela, y las obras se realizan en casas, o en un apartamento; las “Brujas” tienen una comunidad, y el Satanismo un templo.

Impersonal:

4 – Oraciones mágicas, hechizos, amarres.
5 - Amuletos, talismanes, supersticiones.
6 - Despojos, Riegos.

La Magia Blanca, es la que se utiliza para buenos propósitos: curar a un enfermo, conseguir un trabajo, el regreso del marido, o calmar al niño rebelde, obtener un novio, que llueva, que salga el sol, detener una tormenta, etc.

La Magia Negra, se utiliza para los malos propósitos: El daño a otras personas, hacer enfermar a alguien, lograr que alguien sea despedido, o incluso daños físicos fatales. Lograr una mala tormenta, un huracán, un incendio en una casa o en un negocio.